Un blog sobre ética y didáctica en las Nuevas Tecnologías


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Aprender jugando, hagámoslo una realidad

Una habitación con un rocódromo por pared. Genial! Visto http://pinterest.com/pin/7529524348955758/

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¿Sabíais que el juego es un instrumento educativo de primer orden? A veces perceptible, otras imperceptible. La intensidad con la que el niño/a disfruta jugando, le permite adaptarse al medio en el que juega de manera emocional y social a la vez que le posibilita entender y comprender los elementos del juego muy claramente. Es más, muchas veces los adultos no entendemos a qué juegan los niños/as, en cambio ellos, tienen muy claras las reglas del juego y sus procedimientos. D e hecho, si les preguntas, te las explicarán sin problemas. Os invito a hacer la prueba.

A través del juego el niño/a despliega sus capacidades sensoriales, afectivas, físicas, intelectuales y sociales. Pone en funcionamiento todas las capacidades del ser humano.

Entonces, si todo esto es esencial y lo sabemos, ¿por qué no lo potenciamos? Estamos dejando que el estilo de vida actual, el cual no seré yo quien lo juzgue como saludable o no saludable, interfiera negativamente en el modo de jugar de los más pequeños. Los niños/as de hoy no disponen de demasiado tiempo libre tras su jornada de colegio, la extraescolar que incluye inglés o música y muchas disciplinas deportivas entre las que elegir, ni de espacios adecuados al aire libre, por lo que, cuando llega el momento de dejar la imaginación volar, la creatividad aparecer y jugar espontáneamente, dejamos que ésta sea sustituida por el entretenimiento audiovisual (TV, Tablets, ordenador, móvil…)

¿Quién no ha tenido y jugado a las cabañas? Visto en http://pinterest.com/pin/86201780337871150/

¿Quién no ha tenido y jugado a las cabañas? Visto en http://pinterest.com/pin/86201780337871150/

Es importante que el niño/a lo pase bien jugando, se divierta. Ahí entramos los adultos, creando entornos y oportunidades para que los niños/as jueguen activamente. Para ello, tanto en la escuela como en casa y con sus amigos/as, debemos potenciar aquellos juegos que estimulen todas esas capacidades de las que hemos hablado, contribuyendo a que el juego sea un instrumento educativo y divertido, alejado de los elementos tecnológicos durante largos ratos para estimular su creatividad e imaginación positiva, así como su actividad física.

Recordad que, a través del juego activo, el niño aprende: contenidos conceptuales, procedimentales, pero también interioriza valores, normas, actitudes, conductas y roles sociales, por tanto, no debemos dejarlo de lado, sino favorecerlo.

El juego libre es una actividad que un niño/a pequeño domina y sabe hacer muy bien. Además, en ella puede invertir toda su energía y ello es sinónimo de que su cabecita, su inteligencia y sus capacidades están trabajando al 100%. Entendéis ahora porqué es importante que inviertan tiempo en ello. El juego es buen predictor de sus potencialidades de futuro, podríamos decir que es como un “seguro de vitalidad”.

Una habitación con columpio. Visto en http://pinterest.com/pin/20266267044574043/

Una habitación con columpio. Visto en http://pinterest.com/pin/20266267044574043/


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¿QUÉ REGALAR A UN NIÑO/A?

No existe mejor regalo para un niño/a, que sus padres o educadores.

Sé que ilusiona hacer regalos a los niños/as. De hecho hay un punto en que no sabes quién está más ilusionado, el niño/a o la persona que espera mientras el pequeño abre el regalo.

Hoy me propongo haceros ver que los regalos no se hacen por necesidad, sino porque queremos, y que, en muchas ocasiones, nos excedemos económicamente y en cantidad sin darnos cuenta de que lo importante es el niño/a y nuestra relación con él/ella.

Esta es la trayectoria que sigue un niño/a que espera un regalo:

Trayectoria que sigue un niño/a al recibir un regalo

¿Quieres regalar un juguete?

Los juguetes son herramientas para desarrollar y potenciar las características personales de un niño/a y ayudarle en el aprendizaje. Con ellos, los niños/as construyen puentes entre el mundo real y sus fantasías. Por tanto, es importantísimo cómo un padre o madre elige un juguete.

Según la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño/a, hay un tipo de juguete más adecuado.

–   De 0 a 1 año y medio. El niño/a comienza a distinguir colores, formas y tamaños. Empieza el aprendizaje motor dando sus primeros pasos. Por ello debemos facilitar juguetes que llamen su atención, sean atractivos, y despierten los sentidos: vista, oído o tacto.

Juguetes indicados: sonajeros, móviles de cuna, encaja, pelotas, peluches… También triciclos o andadores que, además de juguetes pueden ser un medio de transporte alternativo al carro.

–   De 2 a 3 años. Empieza a desarrollarse el lenguaje y se afianza la motricidad, por tanto, tenemos que ayudarles en su exploración del mundo.

Juguetes indicados: teléfonos, triciclos, muñecas, herramientas, cocinitas, pizarras, coloreables, pinturas de dedo…

–   De 3 a 6 años. El lenguaje está dominado y comienza la socilización y el jugar con otros niños/as como iguales, mediante juegos simbólicos, en los que cualquier elemento se convierte en otro: sillas en barreras, el palo del toallero en espada… Hay muchas preguntas, dibujos, pinturas, facetas de artista por los pasillos de casa y en el salón comedor. Por tanto cualquier material para desarrollar la vertiente creativa es bueno. También los oficios comienzan a tener su repercusión y la imitación de profesiones: mecánicos, cocineros, fruteros, maestros, enfermeros…

Juguetes indicados: Cuentos interactivos, para colorear, kits de oficios: cocina, taller mecánico, pizarra, material creativo…

Otros aspectos a tener en cuenta:

– Lo más importante es saber y conocer los gustos del niño/a y buscar lo que creemos que le pueda agradar.

– Reflexionar sobre los valores que transmite el juguete antes de comprarlo e intentar no ser sexista.

– Regalar juguetes variados, no todos del mismo tipo. Ejemplo: todo de las princesas Disney.

– Comprar juguetes para compartir y no para competir.

– Intentar que no haya exceso de juguetes, pero si lo hay, guardarlos y sacarlos en otro momento del año.

– El exceso de juguetes mata la fantasía y fomenta el aburrimiento. Por tanto, enseñemos a valorar lo que se tiene. Hagamos ver a los niños/as que lo que tienen se consigue con esfuerzo.

– El mejor juguete no es el más caro.

Si queremos ser más éticos, preguntémonos:

– ¿Qué le hace realmente ilusión al niño/a?

– ¿Es factible de afrontar por un solo familiar?

– ¿Y si se compra entre varios?

– O, ¿y si se hace?

¿Y si regalamos tiempo?

Llega el fin de este post y enlazando con su inicio, os revelaré lo más importante de los regalos y de los juguetes: el TIEMPO. Sí, de nada sirve tener muchos juguetes si no se juega con ellos. Por ello, no importa tanto lo que se regale, como el tiempo que venga de juego tras ello. Los juegos caseros, improvisados, las pequeñas cosas y compartirlas con los niños/as es lo que da valor al juego. Así que, acompaña los regalos de tiempo y: disfrázate, cambia de oficio, sé a la vez papá o mamá, el montador, el contrincante, el aliado y todo aquello a lo que tu imaginación y la de tu hijo/a puedan llegar.